Jesús no nos llamó simplemente a esperar su regreso, sino a vivir fielmente mientras esperamos.
Querida familia de Iglesia Vida Nueva, continuamos nuestra serie sobre las parábolas del Reino en Mateo. En Mateo 25:14–30, Jesús nos recuerda una verdad que transforma la manera en que vivimos: nuestro Rey viene. Su regreso debe inspirarnos a vivir con pureza, esperanza y fidelidad activa.
El Rey Viene: Vive Preparado
Jesús nos llama a vivir despiertos espiritualmente. Como las diez vírgenes, debemos mantener el fuego del Espíritu encendido. No podemos esperar el regreso de Cristo apagados, distraídos o espiritualmente indiferentes.
“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.”Mateo 25:13
El Espíritu Santo nos llena no solamente para sentir su presencia, sino para servir, testificar y cumplir la misión del Reino. Esperar a Cristo no significa permanecer inmóviles. Significa vivir preparados.
El Rey Ha Confiado Sus Bienes
La parábola de los talentos nos enseña que el Rey ha confiado algo valioso a cada uno de sus siervos. No todos recibimos la misma cantidad, pero todos hemos recibido algo.
“Porque el reino de los cielos es como un hombre que, partiéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.”Mateo 25:14–15
Por eso nunca debemos decir: “No tengo nada que ofrecer al Reino.” Dios te ha confiado dones, oportunidades, experiencias, recursos, relaciones y tiempo.
Usa lo que tienes. No esperes tener más para comenzar. Lo poco puesto fielmente en las manos de Dios puede producir mucho para su Reino.
El Rey Volverá: Sé Hallado Fiel
La historia cambia cuando el señor regresa. Aquel que entregó los talentos vuelve y pide cuentas. Jesús quiere que vivamos conscientes de que llegará un día en que estaremos delante de nuestro Rey.
“Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, e hizo cuentas con ellos.”Mateo 25:19
No se trata de comparar el tamaño de nuestros dones. Se trata de fidelidad.
¿Qué has hecho con lo que Dios te ha confiado?
No entierres por temor aquello que Dios te entregó por propósito. El temor del tercer siervo reveló que no conocía correctamente el corazón de su señor. Confía en Dios. Si Él puso algo en tus manos, también te dará la gracia para usarlo.
Para reflexionar esta semana
- ¿Estoy viviendo realmente consciente de que Cristo volverá?
- ¿Qué me ha confiado Dios que todavía no estoy utilizando?
- ¿Hay algún don, oportunidad o llamado que he enterrado por temor?
Iglesia, esperemos al Rey con aceite en la lámpara y manos dispuestas a servir, sabiendo que nuestro trabajo en el Señor nunca es en vano.